EL PLANO DE LA PINTURA Y DE LA REPRESENTACIÓN
LUCAS RISÉ SANS PARAPLUIE
Mi pintura representa imágenes que provienen de un imaginario conformado por recuerdos, sueños y vivencias. Las representaciones son una combinación nacida a partir de una abstracción. Mediante la combinación aleatoria de aquellos componentes busco generar un nuevo espacio de mundos ideales plasmados sobre la madera. Cada pieza refleja estos lugares de fantasía, deseados y en cierta forma conquistados mediante su concreción. En otras palabras: la búsqueda de una representación terrenal de lo que en mi forma de ver sería lo celestial. Este imaginario está conformado por representaciones físicas, sensoriales y culturales. Los diferentes escenarios físicos remiten al carnaval, al parque y al circo, con sus respectivos personajes y movimiento. Las representaciones de lugares recorridos y vividos pueden superponerse, multiplicarse, hasta confluir en un único espacio. Junto a estas se combinan las representaciones culturales, aquellas que recogen las sensaciones de esos escenarios, el ambiente de las fiestas y de la celebración. La captación de la cultura es mediante el color y el movimiento. Lo festivo de la obra se traduce por la convergencia del color y la forma. Parques de movimientos motrices circulares. Movimientos ascendentes que no descienden. Movimientos multidireccionados.
Sensaciones y movimientos individuales que conviven en forma simultánea. Todo ello con la intención de crear y alcanzar un espacio liberador, de ensueño, sin ningún tipo de condicionamiento; reconocerse en esa mirada del niño que recorta paisajes mágicos y encantados de la vida cotidiana.
MOTIVACIONES DETRÁS DE LA OBRA
LUCAS RISÉ SANS PARAPLUIE
La elección de trabajar sobre un soporte dimensional resulta de un deseo particular de experiencia estética. Desde el momento en que la obra se coloca en el piso, la distancia física e intelectual con respecto a la misma disminuye, permitiendo un acercamiento e interacción particular. De esta manera se logra un paralelo entre el receptor y la obra, tornándola accesible a apreciarla más allá de la experiencia visual.